La incontinecia urinaria

7 de Agosto de 2014

La incontinencia urinaria hace referencia a la incapacidad de una persona para retener la orina, siendo un problema más frecuente en las mujeres que en los hombres. Estas pérdidas pueden ser pequeñas, o en cantidades más importantes, y constituyen una dificultad significativa para las mujeres que la padecen reduciendo su calidad de vida. La incontinencia urinaria se produce cuando la presión en el interior de la vejiga es superior a la capacidad que tienen los músculos de la uretra para retener la orina. Los motivos pueden ser muy variados: problemas neurológicos, alteración de los músculos del suelo pélvico y del esfínter externo, fallo del esfínter interno debida a una excesiva relajación, etc. Existen diferentes tipos de incontinencia urinaria. En primer lugar está la originada por determinados esfuerzos: risa, tos, carga de objetos pesados, etc. Este tipo está originado por problemas en la uretra y no está asociado a las necesidades de orinar. La incontinencia urinaria de urgencia está asociada a una necesidad imperiosa y repentina de orinar. Suele asociarse a una actividad demasiado elevada de los músculos de la vejiga. La incontinencia mixta está asociada a síntomas relacionados con la incontinencia de esfuerzo y con la incontinencia de urgencia. La incontinencia por rebosamiento se produce cuando la vejiga está excesivamente distendida debido a algún tipo de obstrucción que le impide vaciarse. Cuando la vejiga no puede distenderse más se produce el rebosamiento. Otros tipos de incontinencias pueden estar relacionadas con estímulos externos como puede ser el frío o el agua, emociones fuertes o manías. Finalmente, pueden existir incontinencias asociadas a problemas neurológicos que afectan a la dinámica miccional. Existen diferentes tratamientos de la incontinencia que van desde los cambios en el estilo de vida (adelgazar, dejar de fumar, etc), hasta tratamientos quirúrgicos de diversa naturaleza. Dentro de los tratamientos más habituales destacan los ejercicios para el acondicionamiento de los esfínteres y los músculos pélvicos. Para ello se utilizan determinados ejercicios, Ejercicios de Kegel, para mejorar el tono muscular de la pelvis, y el uso de pesarios. Los pesarios son dispositivos que se introducen en la vagina para intentar controlar la incontinencia urinaria y/o el prolapso pélvico. Existen muchos tipos y modelos. Están fabricados en silicona antialérgica, blanda y plegable, que no absorbe los olores, pudiendo limpiarse fácilmente y autoclavarse.